Lali Espósito, íntima: "Vivo la sexualidad sin complejos"

Ya no es una nena. Ya dio pruebas de eso y, para reafirmarlo, dio una entrevista al sitio Ciudad.com en la que habló de todo. De su vida sexual, laboral y sentimental. El reencuentro con la "China" Suárez en la televisión y cómo planea su maternidad.

-¿Cómo te sentís en Solamente Vos?

- Me siento muy bien, me gusta mucho trabajar y suelo estar siempre alegre, parece que vivo en un termo. Hay muy buena onda, era como la nueva de la escuela y me recibieron bárbaro.


- ¿Con quién tenés más complicidad?

- Con la China (Suárez) hay mucha confianza, nos conocemos desde muy chicas así que nos miramos y sabemos que nos estamos riendo de lo mismo. Somos medio guachas juntas. Hay una química y se nota la buena onda con todos los que integramos la familia en la tira. No criticamos pero hacemos chistes entre nosotras que no podemos hacer en voz alta.

- ¿Lo sentiste como un reencuentro?

- Si, no solo en lo laboral sino también en lo personal. Si bien nos veíamos seguido por amigos en común. Pero bueno, no es lo mismo verse todos los días. Es como una hermana y me encanta trabajar con ella.

- ¿Vos te ves como ella madre joven?

- La China vive su vida, está feliz en pareja y no importa la edad. Por supuesto que quiero ser madre, y joven, pero no en este momento. Dos preguntas que me hacen todo el tiempo ahora son: "¿Es copado Suar?" y "¿Querés estar embarazada como la China?" Jajaja ¡Ni cómo estás me preguntan! Tampoco es algo que haya planteado Benjamín, queremos y es un deseo pero quisiera hacer otras cosas primero. Si llega, es una maravilla de la vida.

- Leí que sos muy mala cocinando y que Benjamín se ocupa.

- Soy medio chota pero le pongo mucha onda, ¿sabés negro? Soy una laburante, jajaja. Como muy bien gracias a él, estoy bien alimentada. Me puse más las pilas pero porque me surgió, y ahora él sale del teatro tarde y lo espero con algo rico.

- Pero vos vivís sola, ustedes no conviven.

- No siento que viva sola porque voy mucho a lo de mis viejos, a lo de él, el viene a la mía.

- ¿Y cómo definirías la relación? ¿Romántica, pasional, más bien física?

- Alegre y espiritual, nos conectamos desde la risa. Tenemos un humor negro muy copado que nos saca a flote. El humor nos encontró en Casi Ángeles cuando éramos compañeros. Sé que puedo decir cualquier cosa y él me va a entender.

- ¿Sos una mujer que vive la sexualidad sin complejos?

- Si, totalmente. Siempre. En mi casa somos muy tanos, muy familia unida. Hay mucho humor y siempre se tocaron todos los temas. Capaz no es tan normal pero así me crié y puedo hablar con mucha soltura de todo. Sin miedo a qué me iban a decir. Hacemos chistes y yo les digo cosas a mis viejos re desubicadas, jajaja. No hay temas tabúes, soy muy libre para estas cosas, no soy una persona que reprima pensamientos o cosas, para nada.

- ¿Entonces harías escenas fuertes desde lo sexual?

- Siempre que tenga que ver con el trabajo, si. Hace poco tenía que bailar árabe muy sexy y se justificaba que saliera corpiño porque el chiste era que el personaje de Adrián se quería matar al ver a la hija. Me divierte aparte, no tengo complicaciones como te decía recién. De hecho, siento que represento a la piba normal, que no hace falta medir un metro ochenta para sentirse linda y sexy. Como la producción que hice con Ciudad.com y todos me decían "Uy". Me divierte, siempre y cuando me sienta cómoda. No tengo problema de nada.

- ¿Un desnudo tampoco?

- Si, seguro. La veo por ejemplo a Gime Accardi, que hace de lesbiana en Sos mi hombre, y escuchás comentarios de actores que dicen: "Yo no sé si podría". La verdad es que no se tiene que mezclar tu deseo o elección sexual con la de un personaje. No siento que sea complicado, me gusta el desafío.

- Siempre se te ve muy tranquila. ¿Qué cosas que te sacan?

- Uh, soy muy cabrona, soy parecida a mi papá. Una reniega siempre y se termina pareciendo a los padres. Soy muy cabrona, pero con lo que de verdad tengo que defender. Me considero muy respetuosa, pero siempre que pueda decir las cosas, te las voy a decir. Seas quién seas o el cargo que ocupes, me importa un huevo eso. He estado en situaciones en las que el trato de un productor no fue muy agradable con un compañero y yo, teniendo la edad que tenía, le decía a un tipo de 50 años: "Me parece que te estás equivocando". Porque así me enseñaron. Mientras sea con respeto, así voy por la vida. Enojada soy brava, sé que soy así.

- ¿Y sos de insultar cuando manejás?

- Si, en el auto si. Pero no por todo. Me molesta mucho, me enerva cuando veo situaciones violentas al pedo en la calle. Me parece tremendo.

- ¿Y Benjamín sufre mucho tu "tanada"?

- No, él es muy tranqui. Soy tana pero es mi actitud, para lo alegre también, soy intensa para vivir. No hay choques porque si yo estoy en mi tanada, él está en su relajación.

- ¿Sentís diferencias con las chicas de tu edad?

- A veces me cae la ficha. Quizá en prioridades me siento diferente a chicas de mi edad. No sólo porque trabajé desde muy chica y la posibilidad económica que tuve. No es prioridad comprarte un par de zapatos, es importante ayudar a tu hermana si necesita algo para su bebé. Es como otra conciencia. Tengo mis amigas que no laburan de esto y tienen sus ocupaciones y son súper maduras. Me siento diferente en ese punto, en las elecciones de vida, en lo que es importante. Para mí, es mi familia.

- ¿Qué otras cosas te bajan a tierra?

- La música, escucharla y hacerla. Re. La música marca momentos, si estás mal sabés qué poner. Ponés la cabeza totalmente ahí y no pensás en otra cosa. Pintar también, ahora no lo estoy haciendo tanto, pero cada tanto focalizo ahí y por dos horas no pensás en nada. Escribo letras y me junto con amigos que son músicos. Benja es músico y tiene su estudio en la casa. Igual, el trabajo es medio terapéutico para mí, no siento que tenga que bajar del trabajo, siento que tengo bajar de otras cosas.

- ¿Cuál es la otra cara de la fama? La que no muestra la televisión.

- Tiene un montón de lados bizarros. Me parece muy raro que alguien se pinte mi nombre en la cara. Todavía no lo entiendo, han pasado muchos años y sin embargo... Lo más intenso que viví fue el fanatismo porque los programas para jóvenes tienen que generar ese sentimiento. Es muy raro de explicar, no me acostumbro a que me pase y tomás recaudos para que no te afecte. Me causa gracia cuando me escriben cartas como si fuera un ángel caído del cielo para salvarle la vida y vos pensás: "De pedo puedo vivir mi vida..." Pero es lo que pasa con esta profesión y con esos programas dirigidos a los jóvenes con un mensaje muy directo. A mí particularmente me genera mucha alegría porque yo admiré mucha gente y sé lo que te pasa. Cuando tenía 6 años, la vi a China Zorrilla en Esperando la carroza y dije: "Yo quiero hacer eso". Y la admiré toda la vida. Y que hoy alguien diga: "Quiero ser como Lali", me parece rarísimo. Es como una soga que la tenés de un lado y del otro... Te pasan cosas maravillosas, vas a un hospital a visitar a alguien y cuando salís el médico te cuenta que le subieron los glóbulos rojos, y vos en realidad no hiciste nada. Te pagan un sueldo por lo que hacés. Son regalos que te hace la profesión.


Fuente: Ciudad.com

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