Los ángeles de Cris Morena dicen adiós

Teen Angels dará en el Orfeo su show de despedida, este lunes. “Es como un bonus track”, coinciden los chicos, que ponen punto final a parte de su historia.

Los Teen Angels llegan precedidos por una caravana de fans que conoce el itinerario del grupo más que los mismos artistas. Están en la puerta del hotel, en la puerta de la radio, detrás de la combi en las calles, en la puerta del diario; y cuando los ven se abalanzan –con respecto, de todos modos- en busca de besos, fotos, abrazos, firmas o regalos. O todo junto.


Cada uno tiene su favorito, aunque los quieran a todos y los llaman por el nombre, el apellido o el apodo con igual tono de cierta histeria adolescente y amor incondicional. “Tachoooo te amo”,” te quiero Laliiiii”, “amo a Lanzani”, “Rocío, sos una diosa”, “Gastónnnnn”. Los cinco sonríen, abrazan, posan, charlan y reciben las ofrendas con onda; después, detrás de la puerta, cuando se apagan las cámaras, siguen igual. No hay Teen Angels para una vidriera y Teen Angels de entrecasa.

“Este es un bonus track”, coinciden los cinco de visita en la redacción sobre el show que darán el lunes en el Orfeo y con el que dicen adiós de verdad. Será la última parada del grupo que surgió y luego se independizó de la serie televisiva Casi ángeles, tras muchísimos shows, seis discos, varias temporadas en la tele y proyectos individuales que empezaron tímidamente pero que ahora se convertirán en los próximos pasos.

Mariana “Lali” Espósito toma la palabra. “Ojalá que la profesión nos vuelva a cruzar, además de la vida. Es un deseo, porque no es que terminamos esta etapa por algo malo o porque el público dejó de estar con nosotros. La gente nos pregunta por qué lo hacemos”, dice.

¿Por qué, entonces? “Es simplemente por crecer, avanzar y ver qué viene después de esto que nos pasó. Cuando las cosas duran tanto tiempo, está bueno tomar la decisión de cortar, incluso en un buen momento, y probar cosas nuevas. Dejar de estar tan cómodos, que es muy bueno, y en el mejor lugar en el que podíamos estar”, completa la idea.

Nicolás “Tacho” Riera agrega que en estos últimos años le dieron “mucha importancia a la parte musical, y la parte actoral está pidiendo más atención. Estamos todos con proyectos e ideas nuevas para seguir”, dice. Él y Rocío Igarzábal están actualmente en Dulce amor, una de las ficciones más exitosas de esta temporada.

Extra, extra
Este plus cordobés, la despedida en el Orfeo es, para todos “un regalo” que les llegó, que les provoca “una mezcla de ansiedad, emoción... y tristeza”. Gastón Dalmau agrega: “Fueron seis años de nuestras vidas, en las que aprendimos mucho. Estamos felices porque nuestras carreras y nuestras vidas continúan y arrancamos una nueva etapa con expectativas y todas las energías, pero al mismo tiempo dejamos de lado algo que marcó básicamente nuestras vidas”.

Rocío, que ingresó para remplazar a María Eugenia “China” Suárez, dice que es difícil pensar qué parte les tira más, de cara al futuro. “Arrancando con Cris (Morena), uno cultiva la pasión y el amor por todo lo artístico, sea actuación, música, teatro, baile. Todo nos gusta”. “Tacho” grafica la situación con humor: “Grabar, hacer shows, salir de gira, teatro. Es como venir a la colimba. Ahora, haciendo sólo Dulce amor, nos parece poco”.

A lo largo de los años, aseguran que nunca se cansaron de los fans ni el peso del éxito. “Al contrario, eso es lo que nos hizo seguir con ganas”, dice Peter Lanzani. “Obviamente, nosotros queríamos responderle a la gente también siempre, desde el escenario o afuera; es parte del juego”.

Aunque digan que no los cambió la fama, reconocen que tienen que elegir más que antes a qué lugares ir. “Los shoppings no son un buen lugar”, explican, y coinciden en que ir al cine un sábado a las cuatro de la tarde sería para volverse loco. Pero más allá de eso hacen la vida más normal posible: “Si no voy al súper a comprar me muero de hambre... ¿Quién me va a ir a comprar las cosas?”, se ríe Lali, aunque seguramente haya un listado enorme de candidatos para ayudarla. “Por suerte no nos pasa como cuando Carina Zampini hacía de mala y le querían pegar en la calle”.

El público los acompañó a lo largo de estos seis años. “Nosotros a los chicos los vimos crecer y ellos a nosotros. Los acompañamos durante todo el secundario. En los fogones cantan canciones nuestras, es un locura. Yo cantaba Presente”, dice Gastón, el mayor del grupo (32).

Para siempre
“Por más que hagamos otras cosas y nuestro perfil profesional cambie, siempre vamos a ser los Teen Angels”. La frase suena contundente. La dijo uno, pero representa lo que todos sienten en este momento en que el adiós está tan cerquita. Mirando hacia atrás, los chicos recuerdan los comienzos en los que jamás podrían haber imaginado lo que les tocó. “El primer año nos ganaba la competencia, Patito Feo. Pero Cris tenía una idea y quería ir para ese lado y siguió. Eso sirvió para que el segundo año la historia tenga su vuelo y fuimos viviendo el momento a momento y día a día. Tampoco estaba pensado  hacer una banda, pero cuando lo armamos pegó y continuamos al año siguiente. Teen Angels es algo muy importante para mucha gente”.

Rocío recuerda la serie con cariño y, especialmente, destaca que Casi ángeles buscó “transmitir algo más. Los temas acompañaron a gente de  cualquier edad en momentos importantes; temas con peso propio, que nosotros  transmitimos. Está bueno dejar un mensaje”. “Lali” agrega que eso fue lo que hizo diferente al programa. “No era una tira más de jóvenes en el que este gusta de este y esta de este, ese no era el conflicto; el que vio el programa se enganchó porque Cris y el equipo querían contar historias diferentes, abordar temas como lo espiritual, hablaba de portales, de magia. A veces, hasta las madres se enganchaban”. En resumen, Casi ángeles, para ellos, fue una forma de mostrar todas las cosas que pasan en la vida de los adolescentes, con alegrías, tristezas, amor. “Hay que saber que uno no está solo”.

Las vidas de los cinco podrían ser parecidas a las que se ven en tantas series y películas en las que los jóvenes sueñan convertirse en estrellas y lo logran. Igual, ellos lo viven distinto. “Lali” dice que desde adentro, no lo vivieron así. “Es raro, pero ves a Justin Bieber y cómo se le tiran encima y esas cosas. A nosotros nos pasa, a veces, pero desde este lado no se siente así, no se toma tanta conciencia”.

¿Guardaron algo de todo lo que les regalan sus fanáticos? Muchísimo, dicen. Gastón está por mudarse y tiene cajas y más cajas de recuerdos. “Lali” y Rocío celebran especialmente las fotos. “Si no te las regalan, muchas veces no las vemos, no sabemos cómo se ve el espectáculo. ¡Nos ahorran un gran trabajo! Por ahí nos dan el libro con las fotos de los distintos años, la historia, los viajes, cada show. Se toman un trabajo bárbaro”.

¿Quién sacará el primer disco solista? Nadie contesta. “Es un buen paso siguiente para cualquiera de los cinco. Todos estamos haciendo cosas, temas, por separado, pero no sabemos adónde vamos a llegar”.
Para ver Teen Angels en Orfeo Superdomo (Cardeñosa 3450). Lunes 8, las 16. El grupo llega en su gira despedida. Anticipadas de $ 110 a $ 352 en Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall y en orfeosuperdomo.com.

Fuente: vos.lavoz.com.ar

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