El final de los Teen Angels

En una tarde que se debatió entre la alegría y la emoción, los Teen Angels se despidieron de los escenarios ante más de cinco mil adolescentes cordobeses.

Una cuadra antes de llegar al Orfeo ya se podía sospechar lo que ocurriría más tarde. Y los pronósticos no fallaron o, por el contrario, se quedaron cortos si de medición de entusiasmo adolescente se trata.


Vinchas alusivas, caras pintadas con declaraciones de amor, banderas y accesorios con el color rosa imprescindible fueron parte de ese paisaje humano. La caravana podría haberse comparado a la previa de un partido de fútbol, sólo que en este caso había un tanto más de producción en el vestuario y coros mucho más agudos.

El brazo de un técnico asomado a un costado del escenario fue suficiente para que los gritos y las palmas comenzaran a hacer temblar el lugar, aunque faltaba un poco. Para calmar las ansias apareció en escena Fabián Manuk, joven que la mayoría de las presentes conocía y al que acompañaron en las dos canciones que cantó.

La pantalla anunció el comienzo del show, pero no del espectáculo, que hacía rato había comenzado en los alrededores.

Los primeros acordes y los estruendosos gritos fueron la síntesis de la alegría incontenible de los jóvenes frente a sus ídolos, que llegaron envueltos en una explosión de papelitos que le agregó un poco más de color al lugar.

Ninguno de los temas del largo repertorio elegido por los ex Casi Ángeles fueron cantados por ellos solos en la tarde del lunes feriado. La indudable mayoría femenina coreó cada una de las canciones con más precisión que el quinteto y mantuvo en vilo al personal de seguridad, que probablemente trabajó más que en un recital de rock.

Mientras que Gastón Dalmau, Nicolás Riera y Juan Pedro Lanzani sacaron los suspiros más profundos y los gritos más intensos de la jornada, Mariana “Lali” Espósito y Rocío Igarzábal fueron acompañadas con complicidad en cada momento del show.

Con visuales a modo de telón de fondo, los ángeles de Cris Morena cantaron y bailaron juntos, en dúo y como solistas, con una serie interminables de hits.

La emoción estuvo a flor de piel a lo largo del show y en más de una oportunidad las lágrimas traicionaron a todos: ni arriba ni abajo del escenario pudieron contenerse.

Que nos volvamos a ver, Dos ojos, Un paso y Miedo a perderte fueron algunas de las canciones que los ángeles eligieron para su show final, que contó también con la presencia de una banda que acompañó en escena con actitud rockera. Sí, porque también hubo distorsión y pogo en el espectáculo que coincidió con la hora de tomar la leche.

En Twitter
Mientras en el Orfeo de Córdoba los Teen Angels se despedían definitivamente de los escenarios, en el ciberespacio el hashtag #HastaSiempreTeenAngels se posicionó en lo más alto de las tendencias en Twitter.

El adiós definitivo llegó con una emotiva versión de No te digo adiós y otra intensa lluvia de papelitos. Luego, los ángeles desplegaron sus alas y se fueron volando del Orfeo, donde dejaron a cientos de adolescentes emocionados y contentos.

La postal de la tarde fue la de los padres esperando al otro lado del puente del Orfeo por sus hijos, que disfrutaron al máximo sus dos horas de independencia.

Fuente: vos.lavoz.com.ar

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